Como resultado de sus auditorías permanentes, PAMI ya ejecutó la baja de más de 1.500 prestadores de distintos niveles en todo el país. Entre las prácticas irregulares detectadas se identificaron cobros indebidos a afiliados, prestaciones inexistentes —hechos que fueron puestos en conocimiento de la Justicia en todo momento— y condiciones edilicias que no cumplían con los protocolos de higiene y seguridad requeridos para la prestación de servicios sanitarios.
PAMI sigue avanzando en el control de prestaciones médicas, recetas, órdenes y circuitos de facturación para terminar con todas aquellas prácticas irregulares que atentan contra el servicio de salud de nuestros afiliados.
Auditar no es perseguir, es cuidar los recursos de los afiliados y mantener la calidad de las prestaciones brindadas. Frente a cada irregularidad detectada, PAMI actúa para sostener las prestaciones y tratamientos garantizando la continuidad de atención de los afiliados a través de su red prestacional disponible en todo el país.
Seguinos en las redes sociales
SERVICIOS